Y se fue así como llegó, tal cual, inesperadamente y de prisa, no dio explicaciones, no se las pedí, ese fue el pacto. Nos destruiríamos de la manera más maravillosa, nos colmaríamos de amor hasta decir basta, le haríamos saber el uno al otro cuánto amor era capaz de inspirar hasta convertirlo en deidad; y llegando a tal grado, nos daríamos la vuelta y nos marcharíamos, sin culpas, sin resentimientos, sin penas y sin llanto. Pero... yo aún no estaba listo, todavía podía amarla más. Sigo amándola.
😔
No hay comentarios:
Publicar un comentario